27 de mayo de 2008

y la lluvia caerá.....el crudo invierno


La lluvia es un fenómeno atmosférico que tiene partidarios y detractores; Algunos están a favor porque les gusta mojarse, quedarse dormidos al escuchar como cae, porque la mama hace sopaipillas cuando hay precipitaciones o porque simplemente limpia el aire de una ciudad tan toxica como santiago. Por otra parte, los que están en contra argumentan que nuestros país, o mejor dicho nuestras calles, no están preparados (como si alguna ves lo hubiesen estado) para recibir grandes cantidades de agua, que causa resfríos y otras enfermedades respiratorias, que no puedes salir del hogar, etc…

Para alegría de los partidarios y pesar de los detractores, la lluvia es un fenómeno natural, que le vamos a hacer. A alguien le escuché decir que la lluvia era una de las pocas cosas democráticas, porque a todos les llovía por igual, mojaba a ricos y pobres. Frente a este dicho, quiero hacer una pequeña reflexión o crítica, declarando en primera instancia, que la lluvia no es democrática. ¿Por qué? Bueno, la lluvia moja a todos, eso está claro, pero no a todos de la misma manera.

A algunos individuos moja cuando estos suben de su automóvil y bajan de el para entrar a su hogar. A otros, nos moja cuando nos bajamos de la locomoción u otro medio de transporte, o cuando nos dirigimos hacia nuestros hogares o lugares de destino, pero llegando a ellos nos secamos en un calefactor o estufa, tenemos la posibilidad de cambiarnos de ropa y tomar un tecito caliente para pasar el frío. Pero hay algunos que no tienen donde llegar a cobijarse, ni tampoco la posibilidad de tomarse un bebida caliente, ni tampoco disponen de ropa para cambiar cuando ésta se encuentra mojada. Estos individuos invisibles ante nuestros ojos, deambulan por las calle de la ciudad recogiendo cartones y botellas, durmiendo en plazas y espacios públicos, najo puentes o a las afueras de hospitales, siendo las principales victimas de los embates de la naturaleza.


¿Es democrática la lluvia? No lo es, porque a unos da la posibilidad de reírse, de disfrutarla, mientras que otros sufren, pasan frío, se enferman y no pueden esconderse de ella. Es una lluvia genocida para algunos, que inunda casas, mata bebes, enferma ancianos, produce aluviones, etc.… Los nadie como decía Eduardo Galeano, los pobres son las principales victimas de la lluvia (y principales victimas de todo la verdad) Ellos, que con esfuerzo tratan de levantar sus casas, de dar calor a sus hijos, que se esmeran por controlar el agua que ingresa por las grietas. Y por otro lado, la gente en situación de calle, que sufre no solo en el invierno, sino que todo un año pasando hambre y frío, durmiendo de mala manera, siendo lo más despreciable en el escalafón social.


Nos acercamos al bicentenario, nos jactamos de tener una economía intachable, de crecer económicamente de manera vertiginosa y concreta. Pero no podemos llamarnos un país en vías de desarrollo donde todavía existan individuos que duerman en la calle, donde nuestros hermanos, compatriotas, compañeros, o como quieran llamarles, pasan hambre y frío. Donde cada año se repite el espectáculo de calles y poblaciones anegadas, donde la única ayuda recibida por parte de las municipalidades es un trozo de nylon para cubrir la casa, o un albergue cuando la situación se torna insostenible. Solo se dan migajas, parches curitas que mantienen ilusionados a los individuos de extrema pobreza, soluciones momentáneas que no buscan cambios estructurales, sino la subsistencia de los mas desposeídos. “No los ayudamos a salir del circulo de la pobreza, pero por lo menos los mantenemos vivos”, así piensan los que ejecutan las políticas gubernamentales, cuando éstas deben velar por el desarrollo de los individuo, es un deber del Estado ir en ayuda de los sectores mas vulnerable, y ser un puente que los ayude a salir de la situación en que se encuentran, y no una muralla que los aísle más y más del entorno social.


Porque tuve hambre y ustedes me alimentaron; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Pasé como forastero y ustedes me recibieron en su casa”

Mateo 25, 36






1 Han pasado por aquí:

Anónimo dijo...

Ayer justamente estabamos hablando de eso con la Javi, salimos de clases y estaba lloviendo muy fuerte, y aunque el mojarse con frio molesta a cualquiera no nos dio tanta lata por nosotras, ya que estabamos abrigadas, sino más bien por auellos "nadie", como lo mensionaste anteriormente, que no tienen ni ropa que los cubra del agua, no tienen casa, para portegerse de la lluvia, o en algunos casos sí tienen casa, pero esta se les inundo y hace mas frío y esta más humedo adentro que fuera de ella.
El Estado... lo mensionaste por ahi...jajaja... en que ayuda el estado en estos momentos??, que significa la palabra estado para estas personas??, si en lugar de recurrir al El recurren a los periodistas, porque saben que ellos se mueven más rapido y no tienen ningun pudor de mostrar las cosas, aunque transformandolas para peor en algunos casos. El Estado se mueve por miedo a que se muestre la realidad, no por querer ayudar a otras personas, se mueve un poquito tapando hoyos o poniendo parches curita por temor a que quede la embarrada y los "nadie" empiecen a acutuar.

No es necesario ser tan inteligente para hacer buenas cosas (casas, calles, etc.), lo que se necesita son personas dispuestas a entregarse de buena fé a aquellos que no tienen nada y a los que se matan trabajando para recibir menos del sueldo minimo.

Nos estamos viendo compañero... feliz X meses, TE AMO... y suerte con tu resfrio...jajaja