
Ayer en la madrugada se supieron los resultados de la PSU, muchos por fin vieron los frutos de horas de estudio y preuniversitarios pagados, mientras que otros recibieron el resultado de forma amarga debido a la inconstancia en el estudio o la imposibilidad de asistir a instituciones de preparación para la universidad. Una forma simplista de explicar los altos y bajos puntajes en tal prueba podría ser la planteada anteriormente, pero los resultados de la prueba de selección universitaria tienen fondos aun mas inextricables y complejos que asistir a un preuniversitario y estudiar metódicamente.
Hay gente que malgasta la plata de los padres, ya que aún yendo a preuniversitarios les va como la raja. Hay otros que sin ir a preuniversitarios y estudiando por su cuenta obtiene buenos puntos en la PSU, bueno, hay de todo en la viña del señor dicen por ahí. Pero la única verdad ante la cual no podemos divagar, es que existe una gran brecha educacional que arroja la prueba de selección universitaria. El 45% de los puntajes nacionales pertenecen a alumnos provenientes de establecimientos particulares de Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura, La Reina y Maipú, mientras tanto, sólo 33 de los 229 puntajes nacionales registrados este año fueron de alumnos de colegios municipales.
Alguien con un meñique de frente puede atisbar que existe una gran diferencia entre los alumnos egresados de colegios particulares y municipales. La desigualdad en Chile se palpa a cada instante, y en diversos ámbitos de la vida cotidiana y social, pero en la educación, la inequidad se viene acentuando desde varios años (por no decir desde siempre). Las diferencias entre los colegios particulares y municipales no van solo en el nombre en ingles del establecimiento particular y de misil yanqui en el municipal. El nacer en las Condes o en la Pintana te condiciona la apertura o cierre de las puertas de la universidad, ya que algunos estudios sociológicos plantean que el éxito o fracaso escolar dependen del estatus socioeconómico de los padres.
La educación chilena presenta diversos filtros para acceder a la educación superior, siendo uno de los primeros la prueba de selección universitaria. La PSU como colador o selector universitario, mide aspectos y materias en las cuales los jóvenes de colegios particulares están mucho mejor preparados. El nacer en una clase acomodada, te permite asistir a un colegio con buena calidad docente, educación personalizada, medios y herramientas a tu alcance, preuniversitarios y una que otra coima del papito empresario cuando el cabro chico sale porro. Si naciste en una familia humilde (gente de esfuerzo como dicen los cuicos) solo la perseverancia y la inteligencia podrá salvarte. Pero el colador no queda ahí, los altos aranceles de las universidades, tanto “tradicionales” como privadas, serán el segundo colador para acceder ala educación superior. Este año todas las universidades reajustaron sus aranceles (menos la Arcis jaja) haciendo casi imposible para una familia de clase media pagar tan altos precios, por una educación tan mediocre además. En las clases altas, hasta el sujeto más estúpido puede estudiar una carrera comercial en una universidad privada de cuarta categoría, sacando la carrera en 6 o 7 años, cuando en realidad duraba 5.
Es en el pago de la carrera donde todos miran desde lejos la educación superior, teniendo que mendigar becas o vendiendo el alma al diablo, que son los créditos bancarios y Corfos. Sueño con que alguna vez la educación sea gratis y de calidad, donde todos tengan igual acceso a ella, pero no faltaran los neoconservadores y discípulos liberales que hablaran de darwinismo social, donde cada uno debe estar en su lugar, los ricos en las universidades y los pobres en carreras técnicas u obreros. A ellos les digo, puede ser, puede ser que no todos tengan capacidades para estudiar una carrera profesional o universitaria, pero esas capacidades no están centradas en un solo sector social, huevones e inteligentes existen en todas las clases sociales. Por cierto, a los que plantean que las clases sociales son estratificaciones setenteras, sucesos como la PSU las vuelven a revivir.
"La Universidad saca a la luz todas las capacidades, incluida la incapacidad"
Hay gente que malgasta la plata de los padres, ya que aún yendo a preuniversitarios les va como la raja. Hay otros que sin ir a preuniversitarios y estudiando por su cuenta obtiene buenos puntos en la PSU, bueno, hay de todo en la viña del señor dicen por ahí. Pero la única verdad ante la cual no podemos divagar, es que existe una gran brecha educacional que arroja la prueba de selección universitaria. El 45% de los puntajes nacionales pertenecen a alumnos provenientes de establecimientos particulares de Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura, La Reina y Maipú, mientras tanto, sólo 33 de los 229 puntajes nacionales registrados este año fueron de alumnos de colegios municipales.
Alguien con un meñique de frente puede atisbar que existe una gran diferencia entre los alumnos egresados de colegios particulares y municipales. La desigualdad en Chile se palpa a cada instante, y en diversos ámbitos de la vida cotidiana y social, pero en la educación, la inequidad se viene acentuando desde varios años (por no decir desde siempre). Las diferencias entre los colegios particulares y municipales no van solo en el nombre en ingles del establecimiento particular y de misil yanqui en el municipal. El nacer en las Condes o en la Pintana te condiciona la apertura o cierre de las puertas de la universidad, ya que algunos estudios sociológicos plantean que el éxito o fracaso escolar dependen del estatus socioeconómico de los padres.
La educación chilena presenta diversos filtros para acceder a la educación superior, siendo uno de los primeros la prueba de selección universitaria. La PSU como colador o selector universitario, mide aspectos y materias en las cuales los jóvenes de colegios particulares están mucho mejor preparados. El nacer en una clase acomodada, te permite asistir a un colegio con buena calidad docente, educación personalizada, medios y herramientas a tu alcance, preuniversitarios y una que otra coima del papito empresario cuando el cabro chico sale porro. Si naciste en una familia humilde (gente de esfuerzo como dicen los cuicos) solo la perseverancia y la inteligencia podrá salvarte. Pero el colador no queda ahí, los altos aranceles de las universidades, tanto “tradicionales” como privadas, serán el segundo colador para acceder ala educación superior. Este año todas las universidades reajustaron sus aranceles (menos la Arcis jaja) haciendo casi imposible para una familia de clase media pagar tan altos precios, por una educación tan mediocre además. En las clases altas, hasta el sujeto más estúpido puede estudiar una carrera comercial en una universidad privada de cuarta categoría, sacando la carrera en 6 o 7 años, cuando en realidad duraba 5.
Es en el pago de la carrera donde todos miran desde lejos la educación superior, teniendo que mendigar becas o vendiendo el alma al diablo, que son los créditos bancarios y Corfos. Sueño con que alguna vez la educación sea gratis y de calidad, donde todos tengan igual acceso a ella, pero no faltaran los neoconservadores y discípulos liberales que hablaran de darwinismo social, donde cada uno debe estar en su lugar, los ricos en las universidades y los pobres en carreras técnicas u obreros. A ellos les digo, puede ser, puede ser que no todos tengan capacidades para estudiar una carrera profesional o universitaria, pero esas capacidades no están centradas en un solo sector social, huevones e inteligentes existen en todas las clases sociales. Por cierto, a los que plantean que las clases sociales son estratificaciones setenteras, sucesos como la PSU las vuelven a revivir.
"La Universidad saca a la luz todas las capacidades, incluida la incapacidad"
Antón Pavlovich Chejov
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