Escucha pa’ vo’

19 de mayo de 2009

El otro día viniendo de vuelta de clases, me subí al bus con el único anhelo de poder dormitar un rato antes de llegar a casa. En eso, un escolar de unos 16 años, se sienta junto a otro unos tres asientos delante de mí, escuchando música fuerte en su celular.

Esta es una de las tantas huevadas que me emputece. Es una moda que no entiendo el porque, ni menos el para que. Antes la gente andaba con sus radios gigantes al hombro, los chicos break en las películas aparecían caminando al ritmo de unas melodías dignas de fiesta kitsh, pero la tecnología se desarrolló y nacieron nuevos aparatos como el personal, el discman, el Mp3, el Mp4 y todas las tecnologías que semana a semana dejan obsoleta a la que hemos comprado con esfuerzo. Pero este asunto de los celulares con música, no los entiendo.

En las calles, en el Metro, en la micro, escuchamos el “tsi-tsi-tsi-tsi” de una cumbia billera o los bajos de un reggaeton a todo volumen, acompañando nuestros viajes o recorridos queramos o no. No se si lo hacen para hacerse notar, imponer su música al resto de los mortales que los acompañan a su alrededor, o demostrar que poseen un celular ultimo modelo, Ericsson ABERTR14546-9 u otra marca de status entre los adolescentes y adultos. Es una falta de respeto, una violación a la libertad del otro, el poner la música fuerte, ya es un suplicio el que sea reggaeton y otras leseras, pero aunque fuera clásica u otro estilo aceptable, es una falta de respeto igual.

En fin, escuchar música a todo volumen en lugares públicos creo que es un desatino total, una pelotudez que se solucionaría con unos audífonos de luca, que ahorrarían el dolor de cabeza y las palabras en un blog de cuarta categoría. También podría solucionarse con una llamada de atención, que no se llevo a cabo por mi escondida timidez, además de la violencia simbólica que ejercieron los cortes de cabello, los pantalones y las frases del tipo “mono culiao” o “cochino culiao” que utilizaban los susodichos. Aunque no lo dije en ese momento, para no quedarme con esa amargura lo diré a través de este artículo:

- “Oye loco, escucha pa’ vo’ la hueaita”



2 comentarios:

Caro dijo...

jajajaja.... tienes toda la razon, que lata es pegarse el pike todos los dias de peñaflor a santiago y más encima tener que aguantar ese tipo de "musica" a todo volumen.... me sumo a tu molestia, ojala no tuvieran que demostrar que ellos valen por lo que tienen (en este caso su celular último modelo) y no por lo que son.

Besitos, te amo muxisimo, ojala te haya ido bien hoy...

nicole dijo...

la pura verdaaa xD
me carga cuando me obligan a escuchar su musiquita...
me dan ganas de deciselo, pero soy timida...
solo una vez lo hice y el que murio de vergüenza fue el dueño del celular..

saludos