Movimientos sociales segun A.Touraine

27 de mayo de 2009


La definición de movimiento social ha sido trabajada desde diferentes perspectivas, haciendo que no exista una definición generalizada de este concepto, por lo que comenzaremos planteando a lo que hace referencia Alain Touraine cuando nos habla sobre movimiento social. En el texto se plantean los movimientos sociales como acciones colectivas organizadas emprendidas en oposición a un antagonista social, es decir, no basta con un colectivo de individuos unidos por una causa, sino que lo que realmente constituye a esta agrupación societal como movimiento social, es que este actor colectivo posea un adversario social, definido en los mismo términos (que sea social y organizado) y que pugnen por la dirección o apropiación de recursos culturales que sean de real importancia para ambos bandos.

Las principales dificultades con que se encuentran los movimientos sociales para constituirse como tal, es que los problemas sociales no son considerados dentro de tal esfera, sino mas bien, en áreas como los valores, tecnológicos y científicos, etc.…Es por eso, que un movimiento social que se considere (o sea considerado) como tal, debe poseer la capacidad de convertir la concepción de problema social expuesto como “no social”, en un problema de coyuntura social.


Como vemos, existen diversas situaciones y contextos que limitan el nacimiento y desarrollo de los movimientos sociales. Aquí, mostraremos algunas condiciones sine qua non para el surgimiento y denominación de lo que hemos interpretado hasta ahora como movimiento social. La primera condición es que exista “un espacio político autónomo”, es decir, que las instituciones del territorio donde se encuentra el movimiento social, admitan la manifestación y el tratamiento de las luchas sociales. En segundo lugar, es necesario que en la sociedad preexista la capacidad definitoria para especificar las fuerzas, las interacciones y pugnas centrales. La dificultad en estos casos, es que ambas condiciones no se dan de forma simultánea, sino que de forma dispersa y hasta opuesta. En una sociedad donde existe un espacio político autónomo para el desarrollo de un movimiento social, esa misma apertura converge en una incapacidad definitoria de lo primordial de un conflicto social, cayendo en disgregaciones y divisiones en torno al sentido del movimiento social. Por el contrario, cuando el Estado y la clase política se comportan de manera autoritaria e intransigente frente al movimiento social, éste tiende a centralizar sus fuerzas en un solo punto en común.


El movimiento social como vemos, debe unirse en un punto en común y tener un espacio de participación más menos considerable para conformarse en un movimiento social legitimo. Esta conformación de un espíritu común puede conllevar a dos aspectos, a formar un movimiento social propiamente tal, o a un contramovimiento social. El movimiento social se caracteriza por el conflicto entre dos contrincantes en una pugna por elementos culturales, mientras que el contramovimiento social se define por la defensa de una comunidad o identidad, versus un adversario considerado como un agente exterior o ajeno, por lo que no existe ningún elemento en común entre ambas partes.


Otro elemento fundamental a la hora de la configuración del movimiento social, es valerse de la defensa de la democracia local para dar la lucha a grandes obras externas. Ya no es solo la defensa frente a un sujeto exterior a la comunidad, sino la defensa de la democracia del lugar donde se organiza el movimiento social. Por ultimo, en el movimiento nuclear del caso francés, podemos vislumbrar que éste establece nexos con confederaciones sindicales, en primer lugar, con los propios obreros de las empresas de las plantas nucleares, pero no existe una participación muy activa, debido a los empleos que facilita la industria nuclear. En segundo lugar, esta unión con colectivos sindicales, situó el conflicto nuclear como un conflicto de carácter social. El movimiento así, adquiere un carácter político-social y no ecologista. Denominar un conflicto como “ecológico” no es viable para un problema social, no porque sea un término considerado peyorativo o con menospreciado, sino porque se esconde el carácter social y político del problema, ya que la pugna social trasciende lo ecológico y natural, que en término marxistas el problema sería originado por una lucha social entre clases antagónicas.







4 comentarios:

Anónimo dijo...

si vas a leer y explicar a toureine, primero entiendelo.

Hommo Leo dijo...

con todo respeto tu primero aprende a escribir su apellido, esta bien criticar y mi trabajo era algo a grosso modo, pero si posees escritos y un analisis mejor de touraine, compartelo con la comunidad, si tiras mierda anonimamente por tirar, mejor no comentes.

saludos

Vikki dijo...

Me parece interesante tu trabajo, actualmente estoy haciendo una tesis de maestría acerca de la formación o de profesionales que trabajan en el sector agua y saneamiento para llevar a cabo procesos de ciudadanía e incidencia política en torno al agua en el Occidente de Guatemala, me gustaría compartir mis ideas.

Pueblerina dijo...

Hola Hommo Leo, me pareció muy interesante y explicativo tu interpretación de Touraine y quisiera hacerte una consulta. Que relación podrías hacer entre lo que Bourdieu denomina Practicas sociales y los Movimientos Sociales de Touraine?